Cuando se adora a los hombres (parte 2 de 2)

30/09/2026| IslamWeb

Adorar santos es rendirle culto a seres humanos que tuvieron defectos como todos nosotros, y venerar también esos defectos; es como decir: “No me importan las fallas de esta persona, voy a creer que tiene poder y solo por eso es capaz de concederme lo que yo quiero”. La adoración a seres humanos muertos es injusta con el individuo, porque le envía el mensaje erróneo de que al final de la vida lo único que importa es tener potestad, haciéndolos caer en la idolatría y facilitándoles el camino al Infierno. Mientras millones de personas se esfuerzan cada día por ser mejores, por no rendirse ante los impulsos dañinos que tienen, otros les están diciendo: “Oye, no importan tus malas obras, al final lo único importante es que tengas poder”.
También es injusticia con la humanidad, porque desmerece el esfuerzo conjunto de ser mejores como sociedad, como grupo; la adoración a santos lleva un mensaje social: el individuo que se destaca es el poderoso, no el bondadoso.
Por último, lo más grave, es injusto con Al lah, que es nuestro Sustentador, nuestro Proveedor; cuando le pedimos o agradecemos a otro que no sea Al lah, cometemos una injusticia: {Él hizo para ustedes de la Tierra un lugar habitable y del cielo un techo, e hizo descender la lluvia del cielo con la que hace brotar frutos para su sustento. En consecuencia, no dediquen actos de adoración a otros además de Al-lah, ahora que saben [que Él es el único Creador]} [Corán 2:22].
Y está en otro capítulo del Corán, tan claro que no es necesario explicarlo: {[Recuerda] cuando Luqmán (la paz sea con él) exhortó a su hijo diciéndole: “¡Oh, hijito! No dediques actos de adoración a otro que Al-lah, pues la idolatría es una gran injusticia”} [Corán 31:13].
Solo Al lah es digno de adoración, dedicar culto a cosas o seres fuera de Él no trae sino perjuicio y maldición. Al lah es el único que ostenta el derecho a ser adorado, y violar este principio esencial del monoteísmo nos saca del Islam y atrae la ira de Al lah contra nosotros. Recordemos que la idolatría es el único pecado que Al lah no perdona si morimos en él: {Al lah no perdona la idolatría, pero fuera de ello perdona a quien Le place. Quien asocie algo a Al lah comete un pecado gravísimo} [Corán 4:48].
Algunas personas aducen el hecho de que no “adoran” a un ser humano, sino que simplemente le rinden reverencia por haber sido una gran persona. Esta devoción se considera en el Islam un tipo de adoración indirecta, y está prohibido dirigirla a otro que no sea Al lah. Todo acto de adoración debe ir enfocado solamente en Al lah, Alabado sea, el Creador de los mundos.
Para mí sigue siendo terrible encontrar personas que veneran santos en general, pero realmente no lo soporto cuando me encuentro con algún devoto de Sangrenegra, a pesar de lo que yo pueda contar para ver si dejan su culto de adoración a este asesino, a pesar de lo que pueda documentar intentando hacerles ver la clase de persona que fue, no he conocido ni uno que se retracte del culto al homicida; al contrario, se llenan de una cantidad de argumentos, desde algunos lógicos (pero falaces) hasta los más descabellados. Lo cierto es que cada quien toma la decisión de creer en lo que quiera, solo ten cuidado que tu creencia no se convierta en injustica, ya que los injustos estarán solos el Día del Juicio: {[Los idólatras] adoran en lugar de Al lah lo que no les fue revelado y carecen de conocimiento. Los injustos no tendrán quién los auxilie} [Corán 22:71].
 

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