Las alabanzas sean para Al-lah, Señor y Creador del universo, y que Su paz y Sus bendiciones sean con el Profeta Muhammad, con todos sus familiares y todos sus discípulos.
Para empezar, la obediencia de la esposa hacia su esposo no es absoluta ni incondicional. En el Islam, esta obediencia está estrictamente limitada a los asuntos relacionados con el matrimonio y la convivencia, y siempre debe darse dentro del marco de lo justo, lo ético y lo razonable (Al-Ma'ruf). Puedes revisar la Fatwa 115078 para más detalles sobre este principio.
En tu situación, tu esposo no tiene absolutamente ningún derecho a prohibirte a ti ni a tus hijos recibir tratamientos con medicamentos químicos que estén permitidos, ni puede impedirles consultar a los especialistas o realizarse los exámenes médicos necesarios.
Por lo tanto, no tienes la obligación de obedecerle en este punto. Está totalmente permitido que busques atención médica y te trates sin su autorización cuando exista una necesidad real. Lo único que debes procurar es respetar las normas éticas del Islam durante tus consultas, como mantener el recato y buscar ser atendida por doctoras capacitadas en lugar de médicos hombres, siempre y cuando exista esa opción disponible y competente (puedes consultar la Fatwa 155817 sobre estas normas).
Y Al-lah es quien más sabe.