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Reflexiones: ¿Pueden los musulmanes decir malas palabras? (parte 2 de 2)

Reflexiones: ¿Pueden los musulmanes decir malas palabras? (parte 2 de 2)

El ejemplo del Profeta Muhammad
Una vez más, como musulmanes, tenemos el deber de imitar el ejemplo del Profeta Muhammad, esta es una orden de Al-lah, pues dijo (lo que en español se interpreta así): {En el Mensajero de Al-lah hay un bello ejemplo para quienes tienen esperanza en Al-lah, [anhelan ser recompensados] en el Día del Juicio y recuerdan frecuentemente a Al-lah} [Corán 33:21].
Anas Ibn Málik, que Al-lah esté complacido con él, uno de los compañeros del Profeta Muhammad que convivió con él muy de cerca, relató: “El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, jamás utilizaba un lenguaje obsceno, no maldecía y tampoco renegaba…” (Fath Al Bari).
Algunas personas ponen como excusa, para no abandonar sus malos hábitos, que no somos profetas de Al-lah, y que por eso no podemos aspirar a tener un comportamiento tan ejemplar como el del Profeta Muhammad; pero esa es una excusa que no tiene fundamento, porque la razón por la que Al-lah eligió seres humanos como profetas y mensajeros, es precisamente para que veamos que Él no nos está exigiendo nada que esté fuera de nuestro alcance, nada que requiera un esfuerzo sobrehumano, sino que todo lo que Al-lah nos ordena es factible de realizar, y todo lo que nos prohíbe es factible de evitar.
Las malas palabras y el ayuno
Sabemos que el ayuno es uno de los mejores actos de adoración y que trae consigo una gran recompensa de Al-lah, y una prueba más de que es prohibido (haram) decir malas palabras es que la persona que no evita decir malas palabras, no obtiene ninguna recompensa de su ayuno. Dijo el Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Si alguno de ustedes está ayunando, que no diga obscenidades ni actúe de manera ignorante; y si alguien lo insulta o quiere pelear con él, debe decir: ‘Estoy ayunando, estoy ayunando...’”.
Abu Hurairah, que Al-lah esté complacido con él, relató que el Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Ayunar no solo significa abstenerse de comer y beber, sino también abstenerse de decir palabras ociosas y obscenas…”.
Dar un buen ejemplo a nuestros hijos
Debemos poner todo nuestro empeño por ser el mejor ejemplo posible para nuestros hijos, y es sabido que la mejor forma de enseñar es con el ejemplo. No solo debemos aconsejar a nuestros hijos que se porten bien, sino que debemos enseñarles el buen comportamiento con nuestras acciones. Esto se aplica a todas las áreas de la vida.
Dijo el Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Quien introduce una buena costumbre en el Islam que es imitada por otros, será recompensado por ella y recibirá también recompensa por todos los que sigan su ejemplo, sin que la recompensa de ellos se vea disminuida en nada. Y a quien introduce una mala costumbre en el Islam que es imitada por otros, se le registrarán también los pecados de todos los que sigan su mal ejemplo, sin que los pecados de ellos disminuyan en nada’” (Muslim). He aquí la una de las razones del por qué debemos esforzarnos por dar un buen ejemplo.
Si nuestros hijos nos escuchan frecuentemente decir malas palabras, también las irán adoptando como parte de su vocabulario y lo verán como algo normal, y así el hábito de decir malas palabras se irá esparciendo como un virus, de generación en generación. No permitamos que esto ocurra, si no somos capaces de evitar decir malas palabras por nuestro propio bien, pensemos en el bien de nuestros hijos y, en última instancia, en el bien de la Ummah.
Una persona que usa malas palabras frecuentemente y ante la menor provocación, demuestra su poco control de sus acciones y de sus emociones. Las malas palabras son también una señal de una educación pobre, de malos modales y de falta de respeto al interlocutor. Que Al-lah nos ayude a eliminar estos malos rasgos de nuestra personalidad y a ser mejores personas para lograr Su complacencia. Amín.
 

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