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“Üstedes tienen más conocimiento de sus asuntos mundanales” (parte 1 de 2)

Los Profetas de Al-lah son la élite de la humanidad y las personas más honorables ante los ojos de Al-lah, el Altísimo. Él los escogió y les confió la misión de hacerle llegar Su religión a toda la creación. Él dice: {A ellos les revelé los Libros y los agracié con la sabiduría y la profecía} [Corán 6:89]. También dice: {Ellos son los que Dios ha guiado, sigue su ejemplo} [Corán 6:90]. La Umma islámica está de acuerdo de forma unánime en que los mensajeros de Al-lah, la paz sea con ellos, son infalibles al difundir la revelación divina, y esto significa que nunca mienten u olvidan o cometen errores en ese respecto. Al Qadhi ‘Iad, que Al-lah lo tenga en Su misericordia, dijo: “Los Profetas de Al-lah están libres de deficiencias morales o físicas”. Ibn Taimia, que Al-lah lo tenga en Su misericordia, dijo: “Los versículos que establecen la profecía de los Profetas de Al-lah indican que eran infalibles al comunicar la revelación divina. Esto significa que cualquier mensaje que entregaron fue la verdad con seguridad, y esta es la esencia de la profecía”. Ibn Hayar, que Al-lah lo tenga en Su misericordia, dijo: “La infalibilidad de los Profetas de Al-lah, la paz sea con ellos, significa que están a salvo de imperfecciones, son distinguidos con características de perfección espiritual, y son bendecidos con ayuda y resolución en todo asunto al mismo tiempo que la serenidad desciende sobre ellos”.
El iytihad (razonamiento) del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, que hubiera estado equivocado o no hubiera sido el mejor, no contradice su infalibilidad en lo más mínimo porque fue asistido con la revelación divina. Cuando su iytihad era correcto no recibía comentario o corrección por parte de Al-lah, Altísimo sea, y esto servía como aprobación y como muestra de que es obligatorio seguir ese principio. Sin embargo, si su iytihad no era óptimo venía una revelación divina a corregirlo y a mostrar el camino correcto (como en el incidente con los prisioneros de guerra en la batalla de Bader). De hecho, esas correcciones hacían que el iytihad del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, se convirtiera en parte de la revelación divina y una regla a obedecer, y violarla sería prohibido. Esta es la diferencia entre el iytihad del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y el de los sabios de su nación. En cuanto a su iytihad y opiniones personales sobre asuntos mundanales, y las ocasiones en las cuales fueron erróneas (o no óptimas), esto no contradice su profecía ni infalibilidad en absoluto. Esto es porque es concebible que los Profetas y Mensajeros de Al-lah pudieran errar en relación a temas mundanales, pero esto no soslaya su profecía ni contradice su certeza.
Algunos escépticos que promueven dudas sobre la Sunna del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, presentan con evidencia el incidente cuando él, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dio su opinión personal sobre la polinización artificial de los árboles de dátiles en Medina, algo que luego resultó incorrecto. Fue narrado de parte de Rafi’ Ibn Jadiy, que Al-lah esté complacido con él, que dijo: “Cuando el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, llegó a Medina la gente polinizaba artificialmente los árboles. Él pregunto: ‘¿Qué están haciendo?’. Respondieron: ‘Solemos hacer esto’, a lo que él dijo: ‘Quizá sería mejor si no lo hicieran’. Entonces abandonaron esa práctica, lo cual llevó a una reducción en la producción. Le mencionaron esto al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y él dijo: ‘Soy solo humano; cuando les ordene hacer algo relacionado con la religión, obedezcan; y cuando les ordeno hacer algo por opinión personal, entonces (tengan en cuenta que) soy solo una persona’ (Muslim). Anas Ibn Malik, que Al-lah esté complacido con él, narró que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, pasó junto a una gente que polinizaba artificialmente unos árboles de palmera y dijo: ‘Si no lo hacen, van a crecer bien’. Los dátiles salieron de mala calidad. Luego, pasó de nuevo junto a ellos y dijo: ‘¿Qué ha pasado con sus palmeras?’. Respondieron: ‘Nos dijiste esto y aquello (y actuamos según tu consejo)’. Él dijo: ‘Ustedes tienen más conocimiento de sus asuntos mundanales’”.
En la versión narrada por Talha Ibn ‘Ubaidal-lah, que Al-lah esté complacido con él, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Si eso los beneficia, entonces déjenlos que lo hagan (polinizar artificialmente los árboles). Eso fue una suposición de mi parte, entonces no me culpen por ello. Pero cada vez que les traigo algo de Al-lah (revelación divina), adhiéranse a ello; nunca mentiría sobre Al-lah” (Muslim).
El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, no tenía la intención de cambiar su práctica de polinizar los árboles, sino que fue iytihad de su parte en relación a un asunto mundanal, el cual podía estar bien o mal. Esto se evidencia en la versión del hadiz narrado por Talha Ibn ‘Ubaidal-lah, que Al-lah esté complacido con él: “Si eso los beneficia, entonces déjenlos que lo hagan (polinizar artificialmente los árboles). Eso fue una suposición de mi parte, entonces, no me culpen por ello…”. Los compañeros asumieron erróneamente que él, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, les prohibió esa práctica por una revelación divina. Luego él les explicó que, toda vez que les transmitiera una revelación, nunca cometería un error al respecto. Esto es lo que les dijo: “… cada vez que les traigo algo de Al-lah (revelación divina), adhiéranse a ello, nunca mentiría sobre Al-lah”. Mentir aquí significa cometer un error, o sea, nos dijo que no cometería un error al transmitir el mensaje divino. No es concebible que el hadiz se refiera a mentir literalmente porque él, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, jamás podría haber hecho eso, incluso si estuviese entregando un mensaje que no fuese de Al-lah. Por todo esto, en el hadiz narrado por Rafi’ Ibn Jadiy dijo: “Soy solo humano; cuando les ordene hacer algo relacionado con la religión, obedezcan; y cuando les ordeno hacer algo por opinión personal, entonces (tengan en cuenta que) soy solo una persona”.

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